Hallan esqueleto metálico de la primera guerra mundial bajo las aguas

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Esta fue la primera pérdida de un submarino aliado durante la Primera Guerra Mundial y su desaparición constituía el misterio naval más antiguo de la historia de Australia.

El pecio fue hallado a más de 300 metros de profundidad en la zona de su desparición por la décimotercera expedición lanzada tras su pista, con ayuda del «Fugro Equator», un buque de búsqueda que Australia también utilizó para intentar localizar el vuelo MH370 desaparecido de Malaysia Airlines.

«Tras 103 años, el misterio naval más antiguo de Australia ha encontrado su conclusión», declaró a la prensa la ministra de Defensa, Marise Payne. «Es uno de los descubrimientos más significativos de la historia marítima de Australia», agregó, esperando que este hallazgo permita entender las causas del naufragio.

También indicó que el equipo de rescate realizó un breve acto conmemorativo por quienes perdieron la vida a bordo del submarino. El gobierno intentara contactar a los descendientes de los miembros de la tripulación. «Creo que este descubrimiento traerá paz a los familiares y a los descendientes de los tripulantes que perdieron la vida a bordo del buque y tal vez, en el tiempo, podamos descubrir la causa de su hundimiento», dijo Payne.

La ubicación precisa de dónde fue encontrado el submarino no fue revelada, pero al parecer apareció entero, en un solo pedazo. No hay planes de traer el AE1 devuelta a Australia, pero si se investigará las causas de su hundimiento.

 

HISTORIA DEL SUBMARINO «HMAS AE1»

El submarino había sido fabricado en febrero de 1914 en Porstmouth, en el sur de Gran Bretaña, y llegó a Sídney en mayo. El buque formó parte de las fuerzas navales encargadas de capturar las colonias alemanas del Pacífico. Junto al submarino «AE2», participó en las operaciones que condujeron a la ocupación aliada de la Nueva Guinea alemana.

El jefe de la marina australiana, el vicealmirante Tim Barrett, explicó que el pecio fue localizado gracias a tecnologías diversas como un magnetómetro que mide las perturbaciones magnéticas, vehículos teledirigidos y una cámara de aguas profundas.

«Cada vez que hemos buscado el ‘AE1’, los avances tecnológicos nos han permitido aprender un poco más», afirmó.

Payne precisó que su gobierno está en contacto con las autoridades de Papuasia para preservar el lugar y organizar conmemoraciones en memoria de los desaparecidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con información de lanacion.com.ar