Ante el estrés a causa del encierro por la pandemia, padres de familia deben anticipar situaciones de estrés en menores, catedráticos de la Facultad de Psicología de la UASLP

La maestra Emma Yadira Balderas, catedrática de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y del Centro Educativo “El País de las Maravillas”, que pertenece a la misma Facultad, dijo que la situación que actualmente vivimos a causa de la pandemia está provocando mayores situaciones de estrés entre la población infantil, “el encierro y las clases en líneas son factores que alteran el ritmo de vida y provocan situaciones de estrés, en todos, pero afectan más a los niños, sobre todo en la etapa preescolar”.

Ante esta situación la maestra Balderas recomendó que durante esa etapa hay que ayudar al niño a entender qué es lo que le está pasando, “no hay que limitarle la emoción y al cuestionarle sobre el por qué se siente mal podemos ayudar a descubrir si manifiesta tristeza, enojo, enfado. Como adultos no podemos solamente señalar al niño, sino más bien señalarnos a nosotros”.

Dijo que debemos encontrar de qué manera podemos redirigir esa conducta y cómo podemos manejarlo como adultos de la mejor manera posible, “sobre todo, tratar de anticipar la situación que puede generar conflicto y de esa manera evitar en lo posible acciones que desencadenan situaciones que no son favorables”.

Dijo que las emociones en el plano preescolar, son la primera etapa en la que se puede ir manejando el desarrollo emocional adecuado entre las niñas y niños.

“Las emociones tienen una relación muy importante con el desarrollo cerebral, los niños en estas primeras etapas no es que quieran manipular o sean groseros, sino más bien es una expresión de lo que están sintiendo por algún estímulo externo. Desafortunadamente como padres limitamos esas expresiones, porque nuestra primera reacción es decir no llores, cállate, y minimizamos la situación”.

Finalmente, la maestra Emma Yadira Balderas destacó que la educación emocional es muy importante, “tener habilidades emocionales impacta a un largo plazo de manera significativa, porque a veces lo que les decimos a los niños y niñas es lo más adecuado, sin darnos cuenta que si hay un mal manejo, puede repercutir en la edad adulta, al tener emociones reprimidas ante ciertos estímulos, o no poder manifestar lo que se siente, de manera asertiva”.